“Pruebas, pruebas, pruebas. No lo extraditaremos hasta que nos presenten pruebas”
“¿Y por qué no hablan de García Luna?”
“No tenía conocimiento”
“Nosotros no protegemos a nadie”.
“Debe ser desaforada y procesada, porque violó la ley y la soberanía de México”
“No hay elementos contra el gobernador. Si hay no se protegerá a nadie”.
Claudia Sheinbaum Pardo miente como respira, como toda la dizque cuarta transformación.
Con Genaro García Luna bastó con dichos, con señalamientos, con acusaciones sin pruebas de testigos protegidos, todos delincuentes que negociaron con la justicia, para, incluso, sentenciarlo, condenarlo y enviarlo a prisión de por vida.
En este caso sí aplaudieron que Estados Unidos interviniera, detuviera y procesara legalmente al ex secretario de Seguridad de México en el gobierno del desagradable – para ellos – Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.
¡Ah, pero con Rubén Rocha Moya es inaceptable la intromisión de Estados Unidos, porque se está violando la soberanía, la ley y el estado de Derecho!
Con el ex gobernador de Sinaloa – solicitó licencia -, deben presentarse pruebas contundentes, indudables o jamás será extraditado como lo solicita Washington.
Así lo ha advertido Sheinbaum Pardo.
El ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) es protegido por el gobierno de la presidente por órdenes del que vive en La Chingada y que es amigo del presunto narcogobernador.
Andrés Manuel López Obrador sabe perfectamente que el Departamento de Justicia de Estados Unidos no miente cuando acusa a su compa de tener nexos con el cártel de Sinaloa y de haber llegado a la gubernatura con la ayuda del narcotráfico.
Que la elección de 2021 fue manipulada por el grupo criminal, que secuestró y levantó a los funcionarios de los adversarios, específicamente a los del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para que el candidato de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) ganara.
Que amenazaron de muerte a todo aquél al que se le ocurriera, siquiera, pensar como gobernador al candidato del PRI o PAN.
Tenía que ganar Morena y su narcocandidato… Rubén Rocha Moya.
Sheinbaum y López Obrador – la mano que mece la cuna- quieren cárcel para María Eugenia Campos Galván, la mandataria de Chihuahua, por el operativo en el que se dio un gran golpe al tráfico de drogas y ensalzar como héroe al gobernador acusado de traficar drogas por el gobierno de Estados Unidos.
Ayer, la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, ofreció conferencia de prensa en Chihuahua, en la que exigió juicio político para Maru Campos, como se le conoce, la mandataria que llegó… ¡adivinó! con los colores del Partido Acción Nacional (PAN).
Así es.
La politización de la justicia. El uso político de la ley.
Montiel estuvo acompañada por la otra farsante Andrea Chávez, senadora protegida del también investigado por nexos criminales Adán Augusto López, y Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez.
¿Y qué cree?
Ambos buscan la candidatura para el gobierno chihuahuense.
¿Y de Rocha Moya?
“Pruebas, pruebas, pruebas”.
QUIEREN DESAFORAR A MARU CAMPOS
Los farsantes e hipócritas morenistas anunciaron ayer en el Congreso que van por el desafuero de Maru Campos por haber violado la soberanía al permitir la actuación de los cuatro agentes de la CIA, de los que dos murieron.
¿Así o más politiquero?
Ah, pero tiemblan en Palacio porque Pete Hegseth, secretario de Guerra estadounidense, y el director de la DEA (Drug Enforcement Administration), Terry Cole, advirtieron ayer, en absoluta coordinación con Donald Trump, que el gobierno mexicano tiene que actuar contra el crimen y el narcotráfico o Estados Unidos lo hará.
Así.
Vámonos: Lluvias, inundaciones… que el gobierno llama “encharcamientos”.
México lindo y querido.
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