Los 49ers de San Francisco superaron a los Osos de Chicago 42-38 en un partido de alto voltaje ofensivo y ahora se jugarán el campeonato de la Conferencia Nacional frente a los Halcones Marinos de Seattle en un duelo directo en la decisiva semana 18.
49ers y Bears llegaban a este partido con un balance de 11-4. Con los Seahawks en 13-3, el equipo que perdiera quedaba fuera de la pelea por el primer puesto de la Conferencia Nacional. Los Bears (11-5) ya aseguraron el título de la división Norte, con lo que tendrán ventaja de local en la primera ronda de ‘playoffs’.
Por su parte, Seahawks (13-3) y 49ers (12-4), que compiten en la división Oeste, se juegan no solo el liderazgo de la Conferencia Nacional y un ‘bye’ en la primera ronda, sino también evitar caer como equipo ‘wild card’ y perder así el valioso factor cancha.
Defensas desquiciadas
El Levi’s Stadium de Santa Clara (California) fue testigo de un partido eléctrico entre 49ers y Bears, a exactamente seis semanas del Super Bowl LX que se disputará en este mismo escenario. Fue un auténtico festival ofensivo con 11 ‘touchdowns’, defensas que no pudieron frenar a sus rivales y un marcador que nunca se abrió a más de una posesión.
El mariscal de campo de los 49ers, Brock Purdy, brilló con dos ‘touchdowns’ a la carrera y tres pases de anotación, completando 24 de 33 intentos para 303 yardas totales. Por su parte, Caleb Williams, el ‘quarterback’ de los Bears, colocó 25 de 42 pases, dos de anotación, para 330 yardas. Williams, sin embargo, no logró conectar el pase que, con el tiempo agotado y a solo dos yardas de la zona de anotación, habría dado a los Bears una victoria épica.
Por su parte, Seahawks (13-3) y 49ers (12-4), que compiten en la división Oeste, se juegan no solo el liderazgo de la Conferencia Nacional y un ‘bye’ en la primera ronda, sino también evitar caer como equipo ‘wild card’ y perder así el valioso factor cancha.